Invitada: Carmenza Saldías

Bogotá, 2 de Junio de 2015

Invitada: Carmenza Saldías

Temas principales: Bogotá y sus aliados, como se puede avanzar en la construcción regional

Carmenza Saldías tiene una vasta trayectoria idónea para abordar el tema de Bogotá y la región, debido a que además de haber estado al frente de la Secretaría de Hacienda y la de Planeación, fue asesora de la Gobernación de Cundinamarca. Para introducir la intervención de Carmenza,  Diego Laserna resaltó la interdependencia entre los municipios de la Sabana y la Capital. Además, puso sobre la mesa la posible construcción regional alrededor de Bogotá, y qué tipo de mecanismos, además de la RAPE, pueden ayudar en este proceso.

Hay cuatro ideas que para nuestra invitada son fundamentales a la hora de hablar de la construcción regional entre Bogotá, los municipios y departamentos cercanos. Para Saldías, en un Estado como Colombia la conformación de regiones se ve obstruida debido al centralismo. Al gobierno nacional le sirve el “divide y reinarás” porque negocia directamente con los municipios mientras deja a los departamentos en un segundo plano.  Por el otro lado, no le conviene que Bogotá conforme alianzas porque “son las rentas de la capital las que se reparten por todo el país”. Además, el factor del conflicto también impide que haya regiones debido a que un Estado en guerra busca concentrar el poder y no tiene la intención de delegar funciones.

La Estructura Institucional colombiana es otro de los impedimentos en la consolidación regional. El Código Municipal y el Departamental son previos a la Constitución Política (1986) y esto hace imposible que los municipios se puedan aliar para hacer obras en conjunto. Por otro lado, un pilar de la visión regional es el agua y las CAR que son las encargadas de este elemento “no le rinden cuentas a nadie”. En países como España las autoridades no dejan que se lleven a cabo proyectos hasta que haya acuerdos alrededor del agua y el suelo de protección.

Según Saldías, a pesar de estas condiciones, el mundo global exige y acelera los procesos de regionalización. La mayoría de ciudades sin una articulación regional no son sostenibles. Bogotá por ejemplo consume más de 6000 Toneladas diarias de alimentos, más de cinco millones de huevos ¿De dónde vienen estos alimentos? pero más importante aún si llegan tres millones de habitantes en los próximos años “¿de dónde van a venir los alimentos de más? ¿Dónde van a estar las gallinas para producir los 2 millones de huevos extra que se va a necesitar?”. Es fundamental entonces entender dónde está el espacio de sostenibilidad entre Bogotá y la región, y esto implica que se debe tener una visión a futuro teniendo en cuenta múltiples escalas, ya que la planificación del desarrollo y el ordenamiento territorial se hacen en distintos niveles.

De igual manera, en un mundo cada vez más regional, Bogotá y su región se pierden de muchas cosas por no estar consolidadas. Las mediciones de competitividad no tienen en cuenta el potencial de la región entre la capital y los municipios del primer y segundo anillo de la Sabana. Además no se ha podido visibilizar el triángulo de oro entre Tunja, Ibagué y Villavicencio con Bogotá de centro, que es aproximadamente  el 35% del PIB nacional.

Por último, nuestra invitada cree que para los 500 años de Bogotá va a haber una región consolidada alrededor de Bogotá, sin embargo es posible que esta no sea completamente formal. La sociedad civil tiene que jugar un gran rol buscando consolidar objetivos estratégicos que involucren a la región. El hecho de la formalidad no tiene una importancia ya que grandes regiones como el Ranstad en Holanda funcionan perfectamente sin haber sido formalizadas.

En la sección de las preguntas surgió la duda con respecto a lo que debe hacer Bogotá con Soacha. Para la exponte, la mayor parte de la culpa sobre el fracaso del modelo de Soacha la tiene la Nación y sus macro proyectos. Además, para entender a  Soacha hay que revisar casos igual de preocupantes en los alrededores de Bogotá; el primero es Chía que está constituido en su mayoría por suelo urbano sin acueducto o equipamientos. El otro es Anapoima  que tiene una población de 12.000 habitantes, pero como es la casa de campo de Bogotá, los fines de semana llega a más de 24.000. El problema radica en que no tiene hospital ni alcantarillado, ni agua (pero el conjunto más exclusivo tiene un lago). El cambio del uso del suelo de rural a urbano por los intereses particulares de las clases dirigentes de Bogotá, obliga al campesino a salir de sus tierras y establecerse en ciudades como Soacha. La importancia de la visión regional queda expuesta con los anteriores casos.

Por último, el Aeropuerto El Dorado es un tema que puede articular el tema regional, ya que si estuviera bien planeado sería un foco de desarrollo enorme. Bogotá tiene la misma relación con el Dorado que Buenaventura con su puerto.  Estos equipamientos no le aportan absolutamente nada a las ciudades,  solo le están generando rentas a la Nación y a los concesionarios mientras que el desarrollo urbano “bien gracias”. Para nuestra invitada, “un aeropuerto bien planeado podría estar generando las ganancias necesarias no para la primera línea del metro, sino para la red entera”.

 

Recomendaciones literarias:

Algo va Mal – Tony Judt

Historia del Mundo en 12 Mapas – Jerry Brotton

Un Intercambio Esplendido – William j. Bernstein

 

Relatoría hecha por: Mateo Morales

Con notas de: Juan Pablo Cruz

Revisión por: Felipe Morales

 Imprimir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *